El color en las uvas de mesa es un atributo fundamental para la calidad y aceptación en los mercados internacionales. El desarrollo adecuado de la coloración en variedades rojas, moradas y negras depende de múltiples factores que deben ser gestionados estratégicamente durante toda la temporada para evitar problemas que afectan la comercialización. Anticiparse y diseñar una estrategia oportuna es clave para asegurar una buena coloración en una temporada compleja de uvas de mesa.
El manejo del color en la uva es un proceso multifactorial donde la temperatura máxima diurna juega un rol crítico. Temperaturas diurnas superiores a 30°C ralentizan el desarrollo del color porque afectan la acción de enzimas responsables de la síntesis de antocianinas, los pigmentos responsables del color. Además, la calidad del manejo de la canopia, evitando sombras excesivas, es vital para que la cutícula desarrolle pigmentos en respuesta a la luz y temperatura adecuadas. La nutrición, especialmente el equilibrio del sistema radicular y el manejo de nitrógeno, potasio y fósforo, es otro soporte fundamental para el desarrollo del color en la baya.
Es fundamental cambiar estrategias año a año, adaptándose a la velocidad de la temporada y condiciones climáticas. Por ejemplo, ajustar dosis y tiempos de aplicación de reguladores de crecimiento, como citoquininas y giberelinas, que pueden retrasar el color cuando son aplicados cerca del ablande. Por otro lado, el uso de reguladores que fomentan la producción de etileno y S-ABA ayuda a estimular la coloración de manera consistente. En Perú y Chile existe un precursor del etileno, el ACC, que se perfila como una alternativa para mejorar la coloración con menos restricciones, muy relevante para mercados exigentes.
Pharmamin es un fertilizante foliar compuesto por oxido de calcio y magnesio, boro y zinc que actúa como precursor natural de la coloración y maduración de frutos. Su aplicación en uvas de mesa es recomendable en dos dosis de 4 a 6 kg/ha, aplicadas en los momentos críticos de inicio de pinta y pre cosecha. Pharmamin aumenta significativamente el color y los sólidos solubles (Brix), homogeniza la maduración y mejora la consistencia del fruto. Es un apoyo nutricional que complementa la estrategia de color y contribuye a concentrar la cosecha y a lograr frutos con mayor valor comercial.
En el contexto peruano, donde las temporadas pueden variar en velocidad y volumen (como en Ica y Piura), una planificación detallada y el manejo integrado del color son imprescindibles para enfrentar los desafíos climáticos y productivos. Aplicar reguladores de crecimiento adecuadamente y mantener un sistema radicular vigoroso. Con un apoyo nutricional como Pharmamin se puede marcar la diferencia para obtener uvas con color uniforme. Atractivas para los principales mercados, especialmente Estados Unidos, que tiene altos estándares para la exportación.
Fuente: Redagrícola