Desafíos y Estrategias para el Manejo Integrado de Cladosporium en Cítricos

Desafíos y Estrategias para el Manejo Integrado de Cladosporium en Cítricos

El hongo Cladosporium se ha consolidado como una de las amenazas fitosanitarias más importantes para la citricultura en Perú, afectando la calidad comercial de la fruta destinada a exportación. Según la más reciente edición de Citrinotas, el manejo de este patógeno oportunista, responsable de la «mancha de hollín», requiere un enfoque integral y permanente que abarca desde el campo hasta la poscosecha para ser efectivo. 

Cladosporium ramotenellum: Un Patógeno Emergente

La investigación ha sido fundamental para entender esta problemática. Ya que identificó a la especie Cladosporium ramotenellum como el agente causal de las manchas negras superficiales que provocaron graves rechazos en exportaciones de mandarinas peruanas en campañas anteriores. El informe revela que la infección se inicia en el campo, en frutos inmaduros, pero los síntomas se manifiestan durante el transporte y almacenamiento en frío, ya que el hongo aprovecha microlesiones en la corteza, principalmente por daño por frío, para desarrollarse. 

Factores de Riesgo y Control en Campo

El control efectivo de Cladosporium comienza en el campo. Los especialistas del Departamento Técnico de ProCitrus, citados en el boletín, señalan que su incidencia se ha intensificado en las últimas campañas, especialmente en la zona sur y norte chico de Perú. Su aparición está estrechamente relacionada con:

  • Condiciones climáticas: La alta humedad ambiental y los descensos bruscos de temperatura favorecen su desarrollo.
  • Daños previos en la fruta: La presencia del «ácaro del tostado» (Phyllocoptruta oleivora) debilita la piel del fruto, creando puertas de entrada para el hongo. Para el control de esta plaga en los cultivos de Mandarina, se recomienda el uso del insecticida-acaricida ABAMEX (abamectina) a una dosis de 0.5 L / ha (100 mL/ cilindro), con un Período de Carencia de 7 días y un máximo de 2 aplicaciones por campaña.
  • Estrés de la planta: Condiciones como el estrés hídrico o la senescencia del fruto aumentan la susceptibilidad a la infección. Para combatir el estrés abiótico, se aconseja el uso de Maxbio algae (algas Lessonia) actuando como fortificante y estimulante en momentos críticos (crecimiento vegetativo, prefloración, cuajado y antes del corte). Complementariamente, Terra-Sorb foliar (aminoácidos) mitiga los efectos del estrés, en los periodos de mayor demanda fisiológica, gracias a sus aminoácidos libres que incrementan la actividad fotosintética.

Para mitigar estos riesgos, Citrinotas recomienda un manejo agronómico preventivo que incluye podas adecuadas para mejorar la ventilación, la eliminación de hojarasca para reducir el inóculo y el uso estratégico de productos como aceites minerales, azufre y óxido cuproso. ​

Estrategias Clave en Poscosecha

Una vez que la fruta llega a la planta de empaque, el manejo poscosecha es crucial para frenar el desarrollo de Cladosporium. El boletín informa sobre las soluciones testeadas, que se centran en tres vías:

  1. Reducir el inóculo inicial: Se recomienda el uso de tratamientos en drencher con fungicidas de alta eficacia. ​
  2. Proteger la fruta del daño por frío: Aplicar productos como Terra-Sorb foliar que ayudan a minimizar las microlesiones en la corteza. ​
  3. Evitar la contaminación cruzada: Es fundamental reforzar los protocolos de limpieza y desinfección (L+D) en la planta de empaque. El uso de fumígenos en las cámaras ha demostrado reducir drásticamente la carga de Cladosporium en la superficie del fruto y en el ambiente. ​ 

La combinación de estas estrategias ha logrado disminuir la incidencia de la mancha marrón y reafirma que la gestión poscosecha es clave para contener patógenos emergentes. 

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